martes, 6 de diciembre de 2011

No se yo , si la distancia hace el olvido

La distancia hace el olvido, eso dicen, pero más que olvidar hace sufrir, hace saber que le querías de verdad y que no te diste cuenta cuando lo tuviste delante, que lo supiste muy tarde, tan tarde que no te dio tiempo a aprovechar su presencia, a saborear cada palabra que decía, a analizar cada gesto y a disfrutar su naturalidad. 
Tan tarde que no te dio tiempo a afrontar la situación y cuando menos esperabas se fue.
Y la distancia te hizo sufrir, llorar y como cualquier niña tonta deprimirte. Semanas despues sólo buscas soluciones, pero no hay solución que valga, entonces decides buscarlo en tus planes, y dices, quizá lo vea en feria, allí todo el mundo se encuentra, o quizá en semana santa, o quizá un día normal, sin comerlo ni beberlo aparece delante de mí, me saluda y se va, que con eso ya me vale. Y en el fondo, muy fondo sabes que no, que no te vale y lo que es peor, sabes que no lo vas a encontrar en ningún sitio, y mucho menos en un día normal. ¿Qué te queda entonces? olvidar, y es ahí cuando dices, es verdad, la distancia hace el olvido, pero no lo hace así como así, no lo hace como un favor, lo hace por norma, y te obliga a hacerlo, te obliga a olvidar. 
Y el tiempo pasa y tu olvidas, olvidas completamente, haces vida normal, lo malo ya paso ya no sientes nada, absolutamente nada, y claro tan segura de tí misma quieres comerte el mundo y lo haces, arrasas con una sonrisa plena en la cara, lo dejas todo pasar, sólo quieres divertirte, correr y gritar, e ingenua no miras por donde vas, sólo corres, y de repente chocas, chocas con una pared que ya encontraste antes, y es que estabas corriendo en círculos y te has vuelto a chocar con él, has vuelto atrás y has vuelto a caer. Un simple hola, un saludo bastó para que olvidarás que le habías olvidado.

No hay comentarios:

Publicar un comentario