sábado, 12 de enero de 2013
Mi gran tentacion .
El volvio a buscar los labios de ella, y ella se abrazo a el de buena gana.
En todos aquellos dias, el habia sido muy respetuoso con ella. Sabia que estaban solos, sabia que su presencia la alteraba muchisimo, y no queria perder el control y hacer algo de lo que luego pudiera arrepentirse. Pero el beso de aquella tarde habia estimulado todos sus sentidos, y el muchacho se dio cuenta de que queria mas. Mucho mas.
Tambien ella. Cada dia que pasaba estaba mas enamorada, se sentia cada vez mas agusto en su presencia y notaba que necesitaba tenerlo cerca de ella, cuanto mas cerca, mejor. Tambien para ella aquel beso habia sido una especie de liberacion.
De modo que los dos siguieron besandose y acariciandose un rato a la luz de las tres lunas, bebiendo del amor que sentian, disfrutando de la presencia del otro; y cuando ella alarmada, trato de encontrar la manera de parar aquello, fue el quien se aparto de ella, jadeante, con el pelo revuelto.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario