Odio que estés conectado. Que aparezca tu nombre en mi ordenador porque cuando te conectas veo como mi corazón late rápidamente, como me entran unas ganas inmensas de hablarte y decirte todo lo que te quiero, pero no lo hago, te abro la pestaña del chat y me quedo esperando a que me hables, a que veas mi nombre en el chat y te pase lo mismo que a mí porque si te pasa es que estamos echo el uno para el otro.
No hay comentarios:
Publicar un comentario