domingo, 25 de noviembre de 2012
Aprender a vivir sin ti :S
Días de primavera y frío, en los que sus abrazos eran el mejor abrigo. Sensaciones que te encantaría volver a sentir. Quizá ahí fuera hay otra persona que te hará volver a sentir eso... Pero mientras tanto no podrás evitar vivir de los recuerdos.
Crees que ya lo has superado. Crees que ya todo va bien. Crees que tu vida vuelve a depender únicamente de ti. Crees que ya lo has olvidado. Todos los días lo mismo. Crees que eres fuerte y que ya todo te da igual, que él ya es pasado. Pero después del día, llega la noche. Te tumbas en tu cama. Miles de sentimientos y sensaciones distintas te comen la cabeza. Subes el volumen de la música. Los poros de tu piel se dilatan. Más volumen. Su nombre te rebota por todo tu interior. Pones la música al máximo, hasta que ya no puedes escuchar tus pensamientos. Te destrozas los oídos; pero te da igual. Prefieres eso a acordarte de él. Te preguntas qué pasó, por qué fue tan rápido, tan... doloroso.
Creías que eso que sentíais el uno por el otro iba a durar para siempre. Pero recuerda: los "para siempre" no existen. O al menos es mejor pensar que no, de esa forma nunca te darán el palo; solo te sorprenderán si alguna vez consigues tener uno de esos "siempre".
Si, lo sé. Eres débil: te cuesta olvidar. Pero ya es agua pasada. No mereces estar mal por él. No, por él no. Hay cosas peores por las que preocuparse; los chicos vienen y van. Sé que tú lo quieres, y sé que todo esto te duele. Porque sí, los sentimientos son de las pocas cosas que no podemos controlar. Pero, ¿de verdad crees que vale la pena estar mal por alguien que no está dispuesta a dar todo lo que tú darías por ella? Te mereces algo más, y te prometo que lo vas a encontrar.
Crees que ya lo has superado. Crees que ya todo va bien. Crees que tu vida vuelve a depender únicamente de ti. Crees que ya lo has olvidado. Todos los días lo mismo. Crees que eres fuerte y que ya todo te da igual, que él ya es pasado. Pero después del día, llega la noche. Te tumbas en tu cama. Miles de sentimientos y sensaciones distintas te comen la cabeza. Subes el volumen de la música. Los poros de tu piel se dilatan. Más volumen. Su nombre te rebota por todo tu interior. Pones la música al máximo, hasta que ya no puedes escuchar tus pensamientos. Te destrozas los oídos; pero te da igual. Prefieres eso a acordarte de él. Te preguntas qué pasó, por qué fue tan rápido, tan... doloroso.Creías que eso que sentíais el uno por el otro iba a durar para siempre. Pero recuerda: los "para siempre" no existen. O al menos es mejor pensar que no, de esa forma nunca te darán el palo; solo te sorprenderán si alguna vez consigues tener uno de esos "siempre".
Si, lo sé. Eres débil: te cuesta olvidar. Pero ya es agua pasada. No mereces estar mal por él. No, por él no. Hay cosas peores por las que preocuparse; los chicos vienen y van. Sé que tú lo quieres, y sé que todo esto te duele. Porque sí, los sentimientos son de las pocas cosas que no podemos controlar. Pero, ¿de verdad crees que vale la pena estar mal por alguien que no está dispuesta a dar todo lo que tú darías por ella? Te mereces algo más, y te prometo que lo vas a encontrar.
No se trata de amor.
—¿Y si encontraras a otro “yo” más maravilloso, que se adapte mejor a ti, que te cuide y que te quiera tanto o más que yo? ¿Y si dieras con alguien que te necesite más que yo, que supiera apreciar el brillo en tu mirada aún mejor que yo y que disfrutara tan solo de verte sonreír? ¿Y si tuvieras la oportunidad de vivir la historia de amor más bonita de tu vida y no fuera yo tu compañera de cama? ¿Y si encontraras a esa otra persona que te hiciera reír y llorar de alegría, que lo diera todo por ti y que fuese capaz de cualquier cosa, menos de dejarte ir? ¿Y si tuvieras al lado a un ser persistente que te demostrara día sí y día también todo lo que he enumerado en estas líneas? ¿Y si fueras consciente de que tu presente y tu futuro se encuentran con esa persona? Dime... ¿Irías con ella?
—Te equivocas al formular la última pregunta, por eso yo me veo obligado a responderte con un interrogante más; -esbocé con una sonrisa entre los labios.– Y tú, ¿me dejarías marchar?
sábado, 10 de noviembre de 2012
Y en ese momento ocurre.
Y cuando menos te lo esperas, cuando crees que todo va en sentido contrario, aparece esa persona, te sonríe y lo cambio todo.
No es cierto.
Dicen que sólo nos enamoramos una vez. Pero eso no es cierto, porque cada vez que te veo, me enamoro de nuevo.
Buenos dias princesa :
Puto invierno.
Tenía mil razones para mandarte a la mierda hasta que me sonreíste y se me olvidaron por completo. '
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