-Ven, sal aquí fuera conmigo preciosa. -Es que… está lloviendo y hay tormenta. Tengo miedo… -Pero estoy yo para quitarte ese miedo, te lo voy a demostrar. Se acercó poco a poco a ella y la cogió de la mano con una tierna sonrisa. Sus ropas empezaron a empaparse hasta que notaron ese frío que cala en la piel, esa humedad que pesa y ese olor a lluvia de verano. Un trueno hizo que se le acelerase el corazón a la chica y necesitó un abrazo inmediato de él. -No te asustes y mírame a los ojos, ahora tienes una excusa para abrazarme- dijo él. Se contemplaron sus rostros mojados y ella por fín le dedicó una sonrisa. -¿Alguna vez te han besado bajo la lluvia? Ella, algo tímida, le respondió: -No… -Me gustaría ser el primero. Y sin ninguna indecisión,sus labios se rozaronlentamente hasta que el frío desapareció por completo….y fue entonces cuando ella se dió cuenta de que por muchos miedos que existan, si los miras con otros ojos, pueden ser mucho mejores de lo que imaginas. Ahí es cuando te quedará un recuerdo menos triste.
- Oye, últimamente te noto rara, ¿te pasa algo? + Mmm, no. - A mi no me engañas, venga va, dímelo. + Que no, que no me pasa nada. - Que te conozco, venga suéltalo ya. + Está bien, tú lo has querido. ¿Sabes lo que me pasa? que ya no puedo más, que cada vez que me arrimo a ti, una lágrima ha de caer por mi rostro, y ya estoy harta. Cada vez que voy hacia ti, con más cariño que existe en el mundo, tú lo único que sabes hacer, es no hacerme caso. Que sí, está bien que algunas veces me ponga un poco pesada. Pero necesito mimos, necesito caricias, necesito que me demuestres que me quieres, que no estás conmigo por estar, porque te doy pena, necesito un “te quiero” cuando haga falta, y un “No te preocupes, yo estoy aquí” cuando también haga. Necesito esos mensajes o esas llamadas, para poder escuchar tu voz, necesito que me valores, necesito esas “sorpresas” que me alegran tanto el día, necesito tus besos, pero sobre todo, necesito que me quieras..
Soy la hija divertida pero problemática de mis padres, la novia impulsiva, y la amiga sincera. Soy la rebelde de la familia, la que no hace caso, pero también la más sensible con esa cosa llamada ”amor”. Amo ir de compras y llevar miles de bolsas en mis manos, odio tener tanta ropa y que nada me combine con nada. Me gusta correr por la calle cuando llueve y bailar bajo la lluvia. Al final de la semana habré tenido más de 5 peleas con mis padres, pero aún asi yo los amo, y ellos a mi. Salgo con mis amigos y siempre nos reimos. Soy dulce, impulsiva, rebelde, problemática, sencilla, odiosa, positiva, loca, inteligente y aveces tonta. Aunque vaya por la calle y haya 1.000 personas mirandome hago el bobo, amo hacer el bobo. Me encanta llamar la atención, pero no me creo el ombligo del mundo. Soy alocada, y como yo no hay otra. Me voy, a vivir, a sentir, ¿quién soy?, soy yo, ¿qué soy?, esque verás; soy tantas cosas
No soy perfecta, ¿sabes?, a veces me muerdo las uñas, no me gusta despertarme de sopeton. Soy tandespistada que no recuerdo donde he dejado las cosas. Me gusta tener siempre la razon y medesquicia que me lleven la contraria. Me obceco las cosas y soy bastante cabezota.
Me caigo, me equivoco, y aunque no te lo parezca tambien lloro, y si, por imposible que parezca tambien tengo eso a lo que tu llamas sentimientos
¿El amor sin dolor?
Muy fácil. El amor si no sufre, no es amor. El amor es algo por lo que día a día derramas lagrimas. Es el que te demuestra que de verdad estas enamorada cuando ves a esa persona con otra. Cuando no la tienes a tu lado, y deseas con todas tus fuerzas que lo este aunque fuese una milésima de segundos. El amor es algo mágico en el cual todos recibimos una flecha de cupido, aunque ahí veces en las que recibimos alguna que otra flecha mal lanzada, pero sabes? Eso también tiene su lado bueno, y es que gracias a esas malas flechas, vas aprendiendo, vas teniendo experiencias nuevas en tu vida, y sobretodo vas aprendiendo de tus propios errores. ¿Que haríamos nosotros sin el amor? NADA. No querríamos a nadie, a nuestra gente, nuestra familia, amigos. . sobretodo a esa persona que te hace tocar las nubes con la yema de los dedos